El negocio editorial reescribe sus reglas

El negocio editorial reescribe sus reglas
septiembre 5, 2011 Chema

Vía: The Wall Street Journal
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Por JEFFREY A. TRACHTENBERG
La economía del negocio editorial está cambiando con tanta rapidez que la industria apenas luce como lo hacía hace seis meses.

La era de las supertiendas de libros, con sus ventanales y mesas abarrotadas, está desvaneciéndose. Muchos de los lectores más entusiastas ya han cambiado el papel por los libros digitales, menos costosos. Los clientes de Amazon ahora compran más títulos para su lector electrónico Kindle que libros de papel y tinta.

Prever la rentabilidad de un libro es un arte misterioso. Pero a grandes rasgos, su versión electrónica es más rentable que la física, incluso a precios minoristas significativamente menores. Esto se debe en mayor parte a los costos de inventario y devolución asociados con los libros físicos.

Sin embargo, por lo menos 80% de todos los títulos comprados siguen siendo de papel, lo que significa que las editoriales aún deben pagar los costos de legado a la vez que construyen su negocio de libros electrónicos.

Mientras las editoriales tienden puentes entre ambos mundos, están reduciendo los adelantos que les pagan a los autores por libros que aún no han sido terminados, limitando las ediciones impresas y recortando costos fijos para reflejar la nueva economía.
Las ventas de libros físicos caen a medida que suben las de las versiones digitales.
.”Los adelantos de siete cifras se convirtieron en seis cifras, mientras que los de seis cifras pasaron a ser de cinco”, afirma un ejecutivo editorial, y agrega que las impresiones en papel bajaron hasta 25% en comparación a un año antes, según el tipo de libro.

A comienzos de septiembre, por ejemplo, Little, Brown Book Group publicará la primera novela de Chad Harbach, titulada The Art of Fielding (algo así como, El arte de la alineación), un debut que Amazon.com Inc. calificó como uno de los 10 mayores lanzamientos de fin de año en Estados Unidos. Hace dos años, Little, Brown habría impreso hasta 40.000 copias de la obra. En cambio, imprimirá 30.000.

“La gran pregunta es cuál es el plan ahora que el volumen de ventas físicas está bajando”, afirma David Steinberger, presidente ejecutivo de Perseus Books Group. Steinberger sostiene que los ingresos de la división de servicios digitales de Perseus, Constellation, tuvieron un aumento de 14 veces en 2010, a medida que editoriales más pequeñas e independientes comenzaron a adoptar los libros electrónicos.

Albert Greco, un investigador de mercado, proyecta que las ventas de títulos físicos descenderán a US$13.900 millones en 2015, desde US$18.000 en 2008, sin tomar en cuentas los clubes, las ferias y los textos pedidos por correo a través de catálogos. En comparación, se prevé que las ventas de libros electrónicos aumenten de US$78 millones a US$3.600 millones en el mismo período. Fue en 2008 cuando los libros electrónicos comenzaron a despegar gracias a la popularidad del Kindle.

La editorial HarperCollins Publishers Inc., una filial de NewsCorp., que también es propietaria de The Wall Street Journal, está en proceso de cerrar dos de sus cuatro almacenes en EE.UU. Random House, de Bertelsmann AG, la mayor editorial de libros para consumidores en EE.UU., busca subarrendar cerca de 40% de sus oficinas en el centro de Manhattan.

Las grandes editoriales deberán esforzarse más. “Tendrán que comenzar a recortar los adelantos, y también reconocer que no puede haber ninguna separación entre lo digital y lo físico”, afirma Jane Friedman, presidenta ejecutiva y cofundadora de Open Road Integrated Media Inc., una editorial digital.

Un ejemplo podría ser The Art of Fielding, que se vendió por un adelanto estimado de US$675.000. Dados los costos, Little, Brown podría tener problemas para obtener ganancias. Si se venden las 30.000 copias de tapa dura, generará alrededor de US$390.000 para la editorial, sobre un precio minorista de US$25,99. Si, como sucedió con algunas novelas debutantes este año, 42% de sus ventas totales es en formato electrónico, eso sumará otros US$197.500 en ingresos, según un precio minorista de US$12,99. Eso lleva el total a US$587.500, aunque los libros de tapa blanda y en audio también generarán ingresos.

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